Descripción

Pensamientos, ideas, opiniones, fotos, sentimientos y formas de ver el mundo, las cosas, las personas, las situaciones.
Aquí simplemente plasmo una parte de mi ser, de mi mente, de mis pasiones.
Muchos de los textos son producto de hechos reales, importantes en mi vida, que me han hecho reflexionar y preguntarme algunas cosas...
Personal pero espero que haya gente que se identifique.

5 de feb. de 2015

Curioso, entender

¡Qué ganas de escribir en estos momentos! Precisamente por es época de exámenes es cuando sale toda la inspiración, necesidad de escribir, pensar, limpiar toda la casa, leer todos los libros que llevabas a medias o casi por terminar, sí, es el momento ideal para ser productivo, se activa tu cuerpo, mente y alertas.
Interesante.
Hoy voy a escribir sobre un tema que considero símbolo de la madurez. Oh, sí, he dicho madurez, esa cosa que los ligeros del alma y jóvenes de por vida piensan que "hacen sólo las frutas". Pues no.
Las personas también maduran, interesante la verdad, pero no como se piensa de forma aburrida y haciéndonos viejos serios y sin alegría en la vida. Lo contrario, la madurez es un paso hacia la tranquilidad, la serenidad, hacia la real alegría del alma, la que no tiene peso, ni cosas que le sobren.
No tiene hojas secas, fruta podrida, simplemente se va aligerando, se va deshaciendo de todo lo que simplemente le sea un peso innecesario.
Tanto tiempo cargando con una idea, un pensamiento, una sensación, un mal hábito, una persona, una casa desordenada que nunca decidimos echarla de nuestras vidas, de ponerles un orden, de hacer que se se abra el espacio que necesitas para pensar, trabajar, vivir. Eso vivir.
Si algo o alguien te está impidiendo vivir, te ahoga, te agobia, te es un simple peso, no hay mejor opción que dejarlo/a que con su proprio peso acabe donde tiene que acabar, en el suelo, lejos de tus hombros, lejos de tu cabeza, lejos de tu ser.
Como todo lo que le sobra a un árbol en algún momento acaba cayendo y dejando espacio para que nuevas hojas, ramas, frutas, seres vivos nazcan y crezcan, de la misma forma tenemos que dejar que los libros de los que las páginas las tenemos ya leídas demasiadas veces y nos conocemos demasiado bien - la historia, la textura, la tipografía, los pequeños errores te impresión y los colores - acaben en el pasado, en la estantería de "libros leídos".

No hay mejor manera de madurar que la de empezar un nuevo libro, empezar a hojearlo y ojear poco a poco esas nuevas palabras, colores, texturas que aparecen ante tus ojos, manos y resto de sentidos. ¡Ay el olor a libro nuevo!
Sí, sé perfectamente que no hay mejor olor del de las páginas amarillentas de un buen libro antiguo, ese olor a experiencia, a tiempo, vidas, manos, historias, momentos. Así como las personas que han pasado a nuestra estantería, melancolía se llama, es olor se llama melancolía, momentos, sensaciones, pensamientos, vidas, experiencia relacionadas con ellas. Siempre será inolvidable, el olor.
Pero...
Pero ¿y esa alegría de tener ante tu mente un libro nuevo? Una nueva historia desconocida, sin olores conocidos ni melancolías encadenadas. Ese latido de la sangre al pensar cómo será, qué contará, cómo será la tipografía, ¿serán bonitas las palabras? ¿Estarán bien escritas, bonitas o será molesto y difícil seguir la historia?
¿Y la historia? ¿La trama? ¿Será motivadora, interesante, pesada o aliviante? Es hormigueo de la cabeza que empieza cuando empiezan unas páginas nuevas...
¿Y la idea de que existe la posibilidad de que este nuevo libro, no necesariamente con páginas blancas, sea el próximo libro que desearás estar oliendo, hojeando, mirando, tocando, leyendo una y otra vez sin querer dejarlo?
Un detalle: "no necesariamente con páginas blancas". Entiendes cuando un libro, aunque tenga sus años, su experiencia, sus viajes, pueda contener una historia del todo nueva y maravillosa. No es una casualidad que el mejor olor es precisamente ese: el de los libros antiguos, de páginas amarillas, sentidos y vividos, pensados, odiados, amados que te cuentan una nueva, desconocida, historia.
Decidir poner los libros leídos en el estante no significa necesariamente que ya no nos guste su historia, su carátula o su introducción, significa dejar espacio para nuevos que puedan también tener su puesto junto a los demás.

Madurar pues, sí, lo hacen las frutas y lo hacen las personas, con sus libros, sus historias, su pasado.
Madurar pues sí, es interesante, aliviante, tranquilizante, bueno para la salud.
Madurar pues sí, consiste en poner los libros en su sitio, aprender a quererlos, a recordarlos sin tener que tenerlos delante. Consiste en no leer una y otra vez las mismas historias, sino dejar que otras enriquezcan tu mente, tu estantería.

Esa espina, esa espina que lleva tanto tiempo clavada y que tu cuerpo se ha adaptado a su forma, a su herida, a su forma de introducirse en ti. Esa espina que al principio la sentiste como entró, sentiste el dolor puntiagudo que te produjo, sabías que estaba ahí y la dejaste. Hasta ahora fue tu cuerpo el que, en vez de sacarla, alejarla, rechazarla, se adaptó a su forma, la abrazó, la hizo que no se sintiese "sola". Pero claro, al ser una espina, en cuanto la abrazaba provocaba una molesta sensación de picor, de dolor agudo que no supera el límite de lo insoportable pero se mantiene ahí constante, en tu "subconsciente" freudiano, y no le das importancia. Por suerte llega el momento en el que aparece una suave flor, sin espinas, o por lo menos no te las ha mostrado todavía y comparando tu piel las dos sensaciones se da cuenta de lo molesta que es ese acostumbrada espina. Poco a poco, más flores van apareciendo y esa espina se va quedando sola, cuánto más suavidad empieza a sentir menos soporta el picor y decides arrancarla. Alivio, oh sí, alivio y simplemente a-li-vio. ¿Que cómo se consigue? Busca una bonita flor y acércala a tu nariz, huélela, mírala, tócala, saboréala, escúchala, siéntela, céntrate en ella, la espina querrá irse sola, no soportará estar sola, sin la compañía de tu atención.


Así que... Es hora de dejar que los frutos maduren, los libros acaben, la casa se ordene, los estudios se trabajen, las espinas se arranquen y que la principal prioridad en tu vida sea, eso, tu vida, tú, tu estantería y tus libros, no la de los demás, no los libros mismos. Tú.

21 de ene. de 2015

I Origins

Lágrimas de nuevo, a estas horas de la noche, de la madrugada, del más bello momento del día. La razón una maldita y maravillosa película que me ha hecho mucho que pensar.
I Origins.

Simplemente, los ojos, el alma, la comunicación, la mirada, los silencios, la luz, las puertas, la ciencia, la evolución, la expresión, la originalidad, el esfuerzo, la paciencia, lo sagrado, la naturaleza, lo mágico, lo increíble.

Amada Sofi, tú has sido mi chispa, así quiero ver el mundo, increíble y fantástico.

Sofi: How many senses do worms have?
Ian: They have two. Smell and touch. Why?
Sofi: So... they live without any ability to see or even know about light, right? The notion of light to them is unimaginable.
Ian: Yeah.
Sofi: But we humans... we know that light exists. All around them... right on top of them... they cannot sense it. But with a little mutation, they do. Right?
Ian: Correct.
Sofi: So... Doctor Eye... perhaps some humans, rare humans... have mutated to have another sense. A spirit sense. And can perceive a world that is right on top of us... everywhere. Just like the light on these worms.

Y cosas que aprende una hoy: Phasianidae.












9 de ene. de 2015

Descubriendo

Luces, focos, ritmos acentuado, rojo, morado, azul, negro, trompetas y faldas.

Muchas plumas, vestidos y purpurina, una entrada entre la gente llena de fulgor, de flecos, de tambores y trompetas protagonistas.

Sonrisas y trajes, miradas pícaras, juguetonas, listas para la acción, pies batiendo al ritmo del piano y de la orquesta. Sincronizada como un solo cuerpo, una sola mente, palpitante y llena de vida y coraje. No miedos, no tristezas, solo ganas de expresar, de crear, de bailar, de cantar, de tocar, de, de de.

Sonrisas morenas, pieles oscuras, bronceadas, suaves como la seda, calientes como el fuego, trajes y vestidos, movimientos de cuerpos encendidos por el ritmo.

Focos, colores, alegría casi mareantes, enloquecedor, abrumador, imposible quedarse impasivos.

Orquesta de blanco, pajaritas negras, pianista rompiendo las teclas, acariciándolas con la fuerza de un disparo, el toque de una pluma, nada muere, nada descansa, solo baila y sonríe.

tarataratarararatatatataratartatatatarratatá! Purpurina!





Sin saber ni pensar

Guapo, mío, mío, un nidito tú y yo, acurrucados dándonos trozos de pensamiento.
Pasito a pasito hemos ido - vamos yendo hacia una meta desconocida, pero con esa melodía en la lluvia seguimos un ritmo, un baile, una agradable caminata, pasito a pasito, sonreímos y vemos a través de las gotas disueltas unos rayos de sol que intentan llegar hasta nuestras telas de araña, entre nuestras venas.
La luz, preciosidad, brillante sensación de calor, de calidez, de tus brazos entre los míos, de tus manos en mis hombros, en mi piel bajo mis clavículas. Rodeas mis huesos, vas dando golpecitos en ese cofre de plumas de avestruz, relleno de sueños y palpitaciones.
Intentas respirar entre trenzas trenzadas, entrelazadas que van preparando tu lecho, su nido, de esas avestruces que intentan escaparse hacia mi boca. Ahógame. De risa.
Esa mirada, esa sonrisa activada por el interruptor de tus pensamientos hechizados por mis poros, mi mirada con la tuya desencadenando torrentes de plumas avestruz(c)ianas.
Me van invadiendo, poco a poco, se van encogiendo, restregando, estregando contra las telas de araña, creando nidos plumosos y telares, animalescos, animales. Nuestros. Tuyos en mí, en mi cofre.
Y seguimos dando pasitos hacia delante, hacia un camino que no lleva a ningún lugar, que lleva a algún lugar, desconocido, misterioso, indiferente.

Posiblemente, sea el futuro, o el tiempo pasado de un presente, o el presente de un pasado, es decir un futuro pasado. Será simplemente nuestro tiempo, nuestro mundo, nuestras arañas, nuestras avestruces, nuestros rinocerontes... No, los rinocerontes destrozarían el nido, no entienden de sentimientos y caricias.

Toquecito toquecitos me vas dando en-por cada vértebra de mi columna, un rayo de sol atraviesa tu mirada, una sonrisa ilumina mis labios, es la tuya, recorriendo tu rostro hechizado. Chispas y más chispas. Van de tus dedos, de tus yemas a mi palpitación, tuc-tuc-tuc.

Y caigo. Caigo sin cesar, no hay fondo, no hay tiempo, solo tu rayo y tus golpecitos. Tuc, tuc, tuc, me voy cayendo y entiendo, creo entender, creo. Esos son. Tus avestruces casi rinocerontes, esos, esos ojos negros, negros como la muerte. La muerte misma puedo dislumbrar en tus ojos, el firmamento es un cielo negro oscuro, un negro muerto, brillante de estrellas. La muerte repleta de brillantes fragmentos de espejos rotos, de nuestros espejos, nuestros reflejos encadenados, llenos de furia y miedo. Tus ojos y la muerte, noche y estrellas, he caído pero sigo cayendo, sigo ahogándome en tu noche muerta de estrellas. Sonrisa, la muerte se encoge, no tiene espacio, desaparece ahuyentada por el brillo de tu noche, de tus arañas.
Sonrisa, una noche (ya no muerta) de estrellas, tus ojos. Plenitud. 

12 de dic. de 2014

Adriana Roslin

Lo he hecho ya con otra amiga y considero oportuno presentar a esta otra: Adriana Roslin

En realidad fue mi compañera de clase por unos cuantos años y es de ahí que conozco su trabajo, ya que desde entonces se dedicó a la fotografía y su trabajo la verdad es que considero que está llegando a un punto muy bueno.
Ya se lo que comentado varias veces y creo que si sigue así llegará realmente alto, y se lo merece. No soy persona que se guarda su opinión ni que va a decir algo simplemente para agradar los oídos de la otra persona, si algo me gusta lo digo, si no, también lo digo y Adriana lo sabe.

En este caso he de decir que al principio empezó todo como un hobby, me acuerdo fotos que sacaba porque sí, las subía en las redes, en Flickr y bueno, también entonces tenía bastante éxito.
No digo que entonces no me gustara, pero era un comienzo, muy sutil y discreto, sinceramente no puedo decir que entonces destacara, eran fotos bonitas y lo seguro era que le gustaba lo que hacía.

El paso que dio decidiendo dedicarse a ello creo que fue lo que la hizo madurar y empezara trabajar para sacar ya algo "serio", algo que se ve que lo ha trabajado y que tiene una base detrás.
Así es precisamente su trabajo actual, trabajado y serio, se ve que ya no es un simple hobby y que lo que entonces tenía simplemente "bonitas formas e ideas", ahora empieza a hablar, a expresar, a darle un estilo Roslin.

Para no ser exagerados, le falta todavía un camino por recorrer, pero lo importante es que está en él, en un comienzo y lo mejor: un buen comienzo.
Espero realmente que esta base y estos brotes acaben por crecer y en unos años veamos todos un precioso y valioso resultado.
Si no lo creyese realmente, no tendría ningún problema en decirlo o no dedicarle una entrada de este pequeño espacio mío.


Algunas fotos.


























Su página: http://www.adrianaroslin.com/

Su facebook: https://www.facebook.com/adrianaroslin





Realidad

Porque entiendo, porque no olvido, porque amé y porque te quiero.
Ni una sola lágrima he derramado hoy por tristeza, todo fue fruto de un amor, de una pasión que me hizo crecer, vivir, despertar y llegar a lo nunca vivido.
Mariposas, sentimientos y todo, todo, todo.
Todo contigo, nada pudo escapar. No se borra, no se elimina, no olvido, imposible de olvidar.
Mi corazón al pensar en ti empieza a buscar formas de salir del pecho, quiere ir hacia ti, hacia tus brazos, hacia tu corazón, te busca pero lo callo, intento que no piense en ti, así consigo tranquilizarlo y dejarlo descansar.
Una palabra, una canción, una calle, un sonido, un nombre, un sabor... Mi corazón despierta y me grita, intenta convencerme, se queja de que no le hago caso.
Mi mente poco a poco se tiene más cansada, piensa y piensa, la memoria nunca estuvo tanto tiempo funcionando. Han decidido todos ir en mi contra, funcionando continuamente, día y noche, consciente e inconscientemente.
Mis nervios por todo el cuerpo están comunicados, si mi corazón siente, tiene ganas de explotar, mi mente empezará a recordar, mis ojos se humedecerán y mi piel querrá arañarme.
Me gritan, me chillan, intentan llamar mi atención, mis manos no paran, corren, los dedos se mueven sin cesar, tienen que escribir, tienen que moverse, tienen que crear algo, expresar lo que el corazón con sus chillantes latidos intenta comunicarme.
Cada milímetro de mi piel, de mi cuerpo, cada poro, cada parte, órgano, músculo de mi cuerpo prepara su revolución, su manifestación, su grito.
Todo lo bueno y todo lo malo, siempre ha sido muy bueno y muy malo, lo curioso de todo es que no me arrepiento de nada, no me siento mal por haber soñado y por haber sufrido, al contrario, en el fondo cuando pienso la profundidad de lo que he llegado a sentir me sale una sonrisa, me alegra, me emociona.
Pensar en que de todas las formas posibles me hizo sentir de todo, me hizo vivirlo todo, me hizo vivir, sentir que todos mis sentidos existían y funcionaban como nunca lo habían hecho. Este pensamiento me excita, me emociona, ma ilumina los ojos.
No, no fue decisión del corazón, ni de la memoria, ni de los dedos, ni de mis sueños. No, no fui yo quien decidió calmar y callar mi cuerpo y mi ser, no fui yo. Fuiste tú, fueron tus miedos, tus inseguridades, tus barreras, tus sentimientos.
No puedo, no puedo olvidar, no puedo y no quiero odiar, solo te quiero y todo, todo, todo lo confirma. Eres parte de mi ser, lo fuiste, lo eres y lo serás. Mi corazón gruñón me lo recuerda cada día, aquí, dentro de mi pecho, aquí, detrás de mis ojos, aquí, entre mis dedos...
Lo que sale en estos momentos en palabras es simplemente una infinidad de pensamientos y emociones, exprimidas en lineas y letras, en espacios y palabras. Son las sombras, las sobras, las huellas de todo un mundo, de todo un universo: el tuyo.
Yo sé quién eres, sabes quien soy, una realidad nos une y ese hilo rojo que nadie ni nada podrá cortar, ni tú, ni yo, ni nadie.

Y no puedo parar, no quiero, mi sangre circula por mi cuerpo, llega a mi mente, a mis dedos y activa el movimiento, la sensación, tu sensación. Por un momento, entre estas líneas me siento como entonces, estás aquí, estoy ahí, estamos. Entre estas palabras estás tú y estoy yo, escribiéndolas. Escribo porque recuerdo, porque quiero vivirte, quiero expresarte, quiero analizarte.
Eres estas palabras, eres los pensamientos que las activan, eres mis dedos hablando. Eres tú quien recorre mi mente y mis palabras.
No soy yo, no es un texto, no es algo, un objeto, eres tú, eres mi tú y por un momento he vuelto a estar contigo.

Este momento es mío y me lo estás dando tú, es un momento nuestro y nadie nunca podrá vivirlo, sólo yo, tú ya no. Gracias.

Olvidado

Hace tiempo que no escribo así, lo he pasado más a lo manual, a la expresión caligráfica, no tanto la digital.
Se acerca la luna llena y como mujer me está afectando. Maldita naturaleza.
Me acordé de nuevo de ti, surgiste de nuevo de esa niebla que se mantenía firme tras mis pensamientos, mi día a día, mi sueños y experiencias. Esa niebla en un principio no se notaba, tranquila y discreta se mantenía, me rodeaba sin problemas, me iba acostumbrando.
Poco a poco se fue haciendo mas densa, mas molesta, mas pesada, me ahogaban las ideas, intentaba mostrarse sin que yo se lo permitiera... Lo consiguió, me cegó, me hizo pensar y volver a sentir lo ya supuestamente "olvidado". Me hizo entender que no se había esfumado nunca, nunca se había querido ir, nunca la había dejado irse, la había mantenido junto a mí, nunca quise echarla.
Y ha sido ahora que la dio por golpear, por apuñalar donde no debía. Un aniversario, una mirada, una sonrisa, un regalo, una alegría, una esperanza, una ilusión, una idea, una proposición.
Nada al final, una actitud, una causa, la pared, el final.
Desilusión, cambios, sorpresas no esperadas, tranquilidad que no aparece, que nunca llega.
La cuestión, el problema: ¿Por qué ahora? ¿Por qué?
No entiendo si tengo ganas de relación o de él, hay algo que me molesta continuamente, hay algo que me pesa, hay algo que necesito echar de mi interior. Un renacer, una nueva vida, un nuevo interés, algo que me haga sonreír cuando aparezca ante mí, una mirada que me haga suspirar.

20 de jul. de 2014

Descubrimientos casuales


Como adoro, me encanta, me fascina el descubrir similitudes y comparar entre ellas canciones y obras musicales. Me encanta descubrir ese secreto que hace que algo sea genial, grandioso, o terriblemente penoso. Detalles, observación y ganas, muchas ganas de encontrarle el error o peculiaridad a las cosas me han hecho "descubrir" casualmente similitudes, sobretodo en la música.
Tal fascinación me hizo hoy una muy agradable sorpresa: estudiando y escuchando una de las obras que adoro de Chopin "Tristesse" (o Etude no.3 en E mayor, Op. 10 para los perfeccionistas y amantes de la precisión y que no, no lo recuerdo nunca de memoria, con la Tristeza me basta) de repente sin darme cuenta empecé a tararear una melodía. Siguiendo el hilo me sorprendí cantando otra canción, siguiendo y terminando el trozo con un tango.
Sí, un tango. Chopin y el tango.
Para asegurarme puse unas cinco o seis veces, no las conté pero supongo que fueron tantas, o más, el trozo que me abrió-encendió la memoria melódica (si existe tal expresión) y no cabía duda de que era el final, concretamente, de un tango. Uno que además era precioso, por ello que me acordara tan bien (por desgracia solo del final) y mi mente lo asociara.
Intenté encontrarlo sola, pero cada comienzo de los tangos no me convencía, busqué en Canaro el Invierno, el Adiós, Poema porque algo del estilo me imaginaba que sería.
Luego al no poder quitarme la idea de la cabeza, sí repito que estaba estudiando, llamé a una amiga experta en tangos, o al menos mucho más metida en el mundo. Le pasó lo mismo que a mí, muy conocida la canción, ella también lo cantaba conmigo y bueno, no podía acordarse de cual era.
Mientras ella intentaba acordarse yo iba buscando. Ella me dijo que seguro era o Canaro o Donato, ahí se notaba ya lo experta que es en el fondo, o lo bien que su oído se ha adaptado al tango. Entonces encontré una página en la cual precisamente se relacionaba a Chopin con el tango y he ahí que en la cuarta linea tenían el tango tan esperado. Es justo mencionar que mi amiga lo nombró pero al poner el comienzo de la canción lo rechazamos como opción, ya que no tenía nada que ver (eso pensamos).
¿Y cual era al final?
Era sin duda, o con algunas en un primer momento, "La melodía del corazón" de Edgardo Donato y cantada por Romeo Gavioli. El mismo tango lo dirigió en su momento también Canaro (años '30-'40) así que sí, Chopin, Canaro y Donato están relacionados.
La música clásica y el tango, dos bellezas, dos pasiones.




Chopin




Donato y Gavioli




Canaro


Y para ser correctos mencionar la página donde hay más comparaciones sobre la inspiración del tango de la música clásica:




Estas son cosas que me alegran el día.